Entendemos que la información contable no presta la utilidad que necesitan las empresas, en estos momentos de crisis, ni tampoco la relevancia en la toma de decisiones de los gestores .


No obstante seguimos confiando en la potencialidad de la información contable con:
- arquitectura conceptual sólida, rigurosa y normalizada,
- valoraciones acordes con la dinámica de los mercados financieros,
- herramientas de comunicación: accesibles y con valor añadido de enorme interés, y
- diversas opciones de verificación y supervisión.
Evidentemente la inversión que propongo en información contable es: personalizable, útil y relevante a la estructura, dimensión, etc. en el entorno en que va a operar. Y, como en cualquier inversión, habrá que analizar las distintas opciones existentes en el mercado. Y, no nos confundamos, en esto, como en otros muchos escenarios de la gestión de la empresa, no vale el café para todos.
¿Se imaginan un mejor aliado de la empresa en situación de concurso de acreedores, que una buena información contable?
¿Existe en el mercado mejor herramienta que el Estado de Flujos de Efectivo, para observar la situación financiera pasada, actual y futura de la empresa?
¿Dónde encontramos para analizar la situación patrimonial de la empresa, un vehículos tan versátil y cómodo como el Estado de Cambios en el Patrimonio Neto?
Podríamos seguir planteando situaciones en los que una buena información contable, en estos momentos es especialmente necesaria. Sólo nos falta diagnósticar nuestras necesidades y acudir al amplio mercado existente para invertir en nuestra supervivencia.
Estamos convencidos que los poderes reguladores, emisores y supervisores de la información contable desean lo mejor, para la empresas y para los mercados. ¿Pero lo están consiguiendo?
Imágenes:, flickr: centro histórico de colombia, guerra994


